FANTIL

4988 | Laboratorio CELSIUS

Descripción

Principio Activo: Prednisolona,
Acción Terapéutica: Antialérgicos, antihist., corticoides asoc.

Composición

FANTIL: cada 100ml de solución contiene: prednisolona base, como fosfato sódico 100mg, excipiente cs. FANTIL 3: cada 100ml de solución contiene: prednisolona base, como fosfato sódico 300mg, excipiente cs.

Presentación

FANTIL: frasco con 100ml de solución y dosificador. FANTIL 3: frasco con 50ml de solución y dosificador.

Indicaciones

FANTIL se utiliza: a dosis fisiológicas, como terapia de sustitución hormonal (en el caso de insuficiencia suprarrenal primaria, debe complementarse con un producto con acción mineralcorticoide); a dosis farmacológicas, como antiinflamatorio e inmunosupresor.

Dosificación

En general, se recomienda el uso de las menores dosis efectivas, alcanzadas progresivamente y la utilización durante el menor tiempo posible. Sin embargo, en situaciones de emergencia y otras situaciones clínicas especiales, puede ser necesario el uso de dosis altas o durante períodos prolongados (incluso de por vida, en estados de insuficiencia suprarrenal). Uso pediátrico: la dosis usada en terapéutica de sustitución es de 0,14mg por kg de peso corporal y por día. La dosis farmacológica recomendada es de 0,5 a 2mg diarios, por kg de peso corporal (promedio: 1mg/kg/día). Habitualmente se fracciona la dosis diaria total en dos a cuatro tomas. FANTIL: 1ml (centímetro cúbico) de solución: 1mg de prednisolona base. FANTIL 3: 1ml (centímetro cúbico) de solución: 3mg de prednisolona base. Ejemplo: a un niño que pesa 12kg, al cual el pediatra le indicó una dosis diaria de 12mg de prednisolona, dividida en dos tomas al día, deberá administrársele: caso A): si usa FANTIL, recibirá 5cm3 de solución en cada toma. Caso B): si usa FANTIL 3, recibirá 2cm3 de solución en cada toma.

Contraindicaciones

A dosis fisiológicas, de sustitución, la prednisolona no tiene contraindicaciones. A dosis farmacológicas, deberá evitarse o usarse con precaución en las siguientes situaciones: en niños y adolescentes: todos los corticoides pueden inhibir el crecimiento; de ser imprescindible su uso, deberán utilizarse los de acción corta o intermedia como FANTIL. En uso sistémico como profilaxis del síndrome de distrés respiratorio neonatal: ruptura prematura de membrana y/o amnionitis; insuficiencia placentaria; enfermedades de la gestante como sangrado uterino, infecciones (en especial tuberculosis o por virus herpes II en fase activa), queratitis (a menos de cobertura antimicrobiana). Se debe recordar que los glucocorticoides determinan disminución de la resistencia de las infecciones (incluso en tratamientos breves, pero con dosis elevadas; también en el período inmediato posterior a la retirada del fármaco). Tener presente además que los glucocorticoides pueden enmascarar síntomas de los procesos infecciosos. No se administrarán vacunas a virus vivos a un paciente que esté recibiendo corticoides, debido al riesgo de que la persona contraiga la enfermedad a partir de la vacuna. Las vacunas a virus muerto o inactivado pueden administrarse, pero hay riesgo de que no se desarrollen adecuadamente los anticuerpos. Se debe valorar el balance riesgo/beneficio en las siguientes situaciones: infecciones virales, bacterianas o micóticas sistémicas, si no están controladas con inmunoterapia o tratamiento específico. Esta precaución es especialmente válida en relación con la varicela o el sarampión, tanto en pacientes que cursan la enfermedad, convalecientes, o que han estado recientemente expuestos a contagio. El tratamiento con glucocorticoides puede favorecer una generalización de la infección, potencialmente fatal; si un paciente recibe FANTIL se expone a contagio, debe valorarse la posibilidad de utilizar inmunoglobulina, o si enferma de varicela, indicarle antivirales. También en los pacientes con antecedentes de tuberculosis, se recomienda quimioprofilaxis por la posibilidad de una reactivación. Los pacientes con infección por VIH pueden requerir tratamiento con glucocorticoides como parte de las medidas terapéuticas, pero debe tenerse en cuenta el riesgo incrementado de candidiasis, herpes simple o infecciones oportunistas. Herpes bucal u ocular (este puede agravarse hasta una perforación de córnea). Insuficiencia o enfermedad cardíaca e hipertensión (posibilidad de retención hídrica). Ulcera péptica (aumento del riesgo de sangrado). Litiasis o insuficiencia renal (retención hídrica; riesgo incrementado de necrosis avascular en los pacientes bajo diálisis). Hipoalbuminemia (aumenta la fracción libre del fármaco, por lo que debe comenzarse el tratamiento con dosis menores al estándar). Insuficiencia hepática (riesgo aumentado de toxicidad del fármaco, especialmente si existe hipoalbuminemia). Glaucoma de ángulo abierto (puede incrementar la presión intraocular). Diabetes mellitus (puede ser activada o exacerbada). Osteoporosis (puede agravarse). Hiperlipidemia (puede exacerbarse). Psicosis, trastorno bipolar (aumento del riesgo de descompensación). En el momento de suspender un tratamiento prolongado con FANTIL debe preferirse una retirada lenta y gradual, para no exponer al paciente a un síndrome de insuficiencia suprarrenal potencialmente grave, o a un síndrome de abstinencia (dolor abdominal o dorsal; cefaleas, mialgias, artralgias, (sin aumento de la velocidad de eritrosedimentación), fatiga, cansancio, debilidad, febrícula, náuseas, vómitos). Si el paciente recibe insulina o hipoglucemiantes orales, debe recordarse que al retirar un medicamento como FANTIL, que podía estar antagonizando el efecto de aquellos, podría producirse hipoglucemia. Si un paciente que recibe FANTIL está o estará expuesto a estrés psíquico o físico severo (infecciones importantes, traumatismos, cirugía general o dental, etc.), debería recibir un incremento de la dosis antes, durante y por un tiempo después de estas situaciones. Los siguientes controles pueden ser necesarios durante el tratamiento con FANTIL: glucemia, glucosuria, tolerancia a la glucosa (en pacientes con diabetes mellitus o predispuestos); estado nutricional (los corticoides promueven el catabolismo de las proteínas, por lo que puede ser necesario incrementar el aporte de estas). Función del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (sobre todo en tratamientos prolongados, a altas dosis, tanto durante el uso del fármaco como después de retirarlo). Debe recordarse que la recuperación completa del funcionamiento del eje HHA puede demorar hasta un año después de suspenderse un tratamiento prolongado; incluso en algunos pacientes, la recuperación total de la función puede no alcanzarse nunca. Examen oftalmológico periódico (en tratamiento de más de 6 semanas para descartar la presencia de glaucoma, aumento de la presión intraocular, cataratas o infecciones oculares). Detección de sangre en las heces (para descartar sangrado digestivo asintomático). Ionograma (junto con el monitoreo clínico, permite establecer si es necesario restringir la ingesta de sodio o agregar potasio).

Farmacocinética

Por vía oral, la absorción es casi total y el pico de acción se alcanza entre una y dos horas después de ingerir el comprimido. Circula mayoritariamente unido a proteínas, su vida media en plasma es de 2 a 3,5 horas y a nivel tisular, 18 a 36 horas, pertenece por lo tanto al grupo de los glucocorticoides de acción intermedia. La biotransformación se cumple primariamente a nivel hepático y también renal y tisular. La prednisolona y sus metabolitos inactivos se excretan por vía renal.
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