ADAGIO 22 Y 44

4825 | Laboratorio PROMOFARMA

Descripción

Principio Activo: Interferón beta,
Acción Terapéutica: Antivirales

Composición

Cada jeringa prellenada de ADAGIO 22 contiene: interferón beta-1 a 0,022mg, ácido acético glacial 0,918mg, acetato de sodio anhidro 0,241mg, manitol 27,30mg, albúmina 2mg, agua para inyectables csp 0,5ml. Cada jeringa prellenada de ADAGIO 44 contiene: interferón beta-1 a 0,044mg, ácido acético glacial 0,918mg, acetato de sodio anhidro 0,241mg, manitol 27,30 mg, albúmina 4mg, agua para inyectables csp 0,5ml.

Presentación

ADAGIO 22: envases conteniendo 1, 3, 6 y 12 jeringas prellenadas de 0,5ml. ADAGIO 44: envases conteniendo 1, 3, 6 y 12 jeringas prellenadas de 0,5ml.

Indicaciones

ADAGIO 22 / ADAGIO 44 / interferón beta-1 a está indicado en el tratamiento de pacientes con formas recidivantes de esclerosis múltiple para disminuir la frecuencia de exacerbaciones clínicas y retrasar la acumulación de incapacidad física. La eficacia en esclerosis múltiple progresiva no se ha establecido.

Dosificación

El interferón beta-1 a en dosis de 22mcg y 44mcg se aconseja administrar por vía SC tres veces por semana. De esta manera ha demostrado ser seguro y eficaz. Debe administrarse en los mismos horarios (preferentemente a media tarde) y los mismos días de la semana (por ej. lunes, miércoles y viernes) en intervalos de 48 horas. En general la dosis inicial debe ser del 20% de la dosis indicada con un incremento gradual hacia dicha dosis durante 4 semanas, ya sea de 22mcg o de 44mcg. El remanente que queda en la jeringa debe desecharse. El uso del interferón beta-1 a se debe efectuar bajo la guía y supervisión de un médico. Se recomienda entrenar a los pacientes en la técnica apropiada de autoadministración de la inyección SC utilizando la jeringa prellenada. Se deben rotar los sitios de inyección. Previo a su administración debe inspeccionarse visualmente la solución para verificar la ausencia de partículas y coloración. La administración simultánea de analgésicos y/o antipiréticos puede mejorar los síntomas de tipo gripal durante los días de tratamiento.

Contraindicaciones

Contraindicado en pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a interferón natural o recombinante, albúmina o cualquier otro componente de la fórmula.

Reacciones Adversas

Las reacciones adversas serias más frecuentes fueron enfermedades psiquiátricas como depresión e ideación o intento suicida. El tratamiento con interferón beta-1 a en la experiencia post-venta pocas veces se ha relacionado con disfunción hepática severa que resulte en insuficiencia hepática con trasplante de hígado (ver Advertencias). Las reacciones adversas comunicadas con más frecuencia fueron alteraciones en el sitio de inyección, síntomas de tipo gripal (dolor de cabeza, fatiga, fiebre, escalofrío, dolor en el pecho, en la espalda, mialgia), dolor abdominal, depresión, incremento del nivel de enzimas hepáticas y anormalidades hematológicas. Las reacciones adversas más frecuentes que requirieron intervención clínica fueron alteraciones en el sitio de inyección, síntomas de tipo gripal, depresión e incremento del nivel de enzimas hepáticas. En estos casos la intervención clínica consistió en suspensión del tratamiento, ajuste de dosis, medicación concomitante para tratar el síntoma de reacción adversa. Inmunogenicidad:al igual que con todas las proteínas terapéuticas, existe potencial de inmunogenicidad. Abuso y drogadependencia:no se conoce hasta el momento.

Precauciones

Debe administrarse con precaución en pacientes con antecedentes de crisis convulsiva. No se ha establecido relación entre la aparición de convulsiones con el uso de interferón beta-1 a, si se han relacionado episodios convulsivos con el uso de interferones beta. Pacientes tratados con interferón beta-1 a han experimentado leucopenia o trastornos de tipo tiroide nuevos o empeorados, por lo que se recomienda control periódico ante estas manifestaciones. Análisis clínicos:además de los análisis que se realizan normalmente al paciente con esclerosis múltiple, se recomienda efectuar hemograma completo y pruebas en función hepática cada 1, 3 y 6 meses después de iniciado el tratamiento y en adelante, periódicamente en ausencia de síntomas clínicos. Se recomienda pruebas de la función tiroidea cada 6 meses en pacientes con antecedentes de disfunción tiroidea o según sea el tratamiento clínico. Pacientes bajo mielosupresión pueden necesitar controles más intensivos sobre el recuento de glóbulos rojos con determinación de diferencial y plaquetas. Inmunización:los paciente tratados con interferón beta-1 a pueden recibir vacunación concomitante contra la gripe, aunque se desconoce la efectividad de esa vacunación. Interacciones medicamentosas:no se han realizado estudios formales de interacción farmacológica. Debido a su potencial para causar neutropenia o linfopenia, se exige control adecuado en aquellos pacientes que reciban interferón beta-1 a en combinación con agentes mielosupresores. Debe considerarse la posibilidad de daño hepático cuando se lo administra en combinación con otros productos asociados a dicha condición. Carcinogénesis: no existen estudios de carcinogenicidad disponibles en animales o humanos. Mutagénesis:el interferón beta-1 a no resultó mutagénico en el Test de Ames ni en el ensayo citogénico in vitro en linfocitos humanos en presencia o ausencia de activación metabólica. Trastornos de la fertilidad:no se han realizado estudios en humanos. Los estudios realizados en hembras de mono no modificaron los niveles de estradiol sérico ni se observaron efectos en los ciclos menstruales. En monos machos, no demostró tener efectos adversos en el recuento espermático, motilidad, morfología o función espermática. Embarazo categoría C:el tratamiento con interferón beta-1 a en monos se ha relacionado con efectos abortivos, no observándose malformaciones o efectos teratogénicos. Esto concuerda con los efectos abortivos desarrollados por otros tipos de interferón, por lo que debe informarse acerca de los potenciales peligros para el feto a aquellas pacientes que se embarazan o planean quedar embarazadas durante el tratamiento con interferón beta-1 a, debiéndose considerar suspender el tratamiento si aconteciera alguno de estos supuestos. Lactancia:se desconoce si se excreta a través de la leche materna; sin embargo, deberá considerarse que existen numerosas drogas que se excretan en la leche materna. Empleo en pediatría:no se ha estudiado la eficacia y seguridad del interferón beta-1 a en pacientes pediátricos. Empleo en geriatría:debe realizarse una selección cuidadosa de la dosis en pacientes geriátricos, comenzando con el rango menor de dosis y reflejándose así mayor frecuencia de insuficiencia hepática, renal o cardíaca y otras enfermedades o tratamientos concomitantes.

Farmacocinética

La farmacocinética del interferón beta-1 a en pacientes con esclerosis múltiple aún no ha sido evaluada. No se ha establecido la farmacocinética en pacientes pediátricos y geriátricos ni en pacientes con insuficiencia renal o hepática. Farmacodinamia:la relación entre los niveles de interferón beta-1 a y la actividad farmacodinámica mensurable de los efectos de interferón beta-1 a en la esclerosis múltiple aún no se conoce. No se observó correlación entre los parámetros farmacodinámicos y el sexo del paciente. Estudios clínicos:dos estudios clínicos multicéntricos evaluaron la seguridad y eficacia de interferón beta-1 a en pacientes con esclerosis múltiple remitente recidivante. El primer estudio fue aleatorio, doble ciego, con control de placebo, en pacientes con esclerosis múltiple tratados por lo menos durante un año con resultados de Kurtzke Expanded Disability Status Scale (EDSS) entre 0 y 5 y al menos dos episodios de exacerbaciones agudas en los 2 años previos. Pacientes con esclerosis múltiple secundaria progresiva fueron excluidos del estudio. El interferón beta-1 a, administrado en dosis SC de 22mcg y 44mcg tres veces por semana, reduce significativamente el número de exacerbaciones por paciente comparado con el placebo. Las diferencias entre los grupos de 22mcg y 44mcg no fueron significativas. El tiempo hasta la progresión de la enfermedad mantenida por 3 meses fue significativamente mayor en los pacientes tratados con interferón beta-1 a que en los pacientes tratados con placebo. La seguridad y eficacia del tratamiento con interferón beta-1 a por más de 2 años, no se ha establecido. El estudio 2 fue abierto, aleatorio, ciego para el evaluador con comparación activa. El punto primario de eficacia fue la proporción de pacientes que permanecieron libres de exacerbaciones a las 24 semanas. La duración del estudio fue de 48 semanas. La proporción de pacientes libres de recaída por 24 y 48 semanas tratados con interferón beta-1 a 44mcg tvs por inyección SC fue mayor comparado con los pacientes tratados con Interferón beta 1 a por vía IM 1 vez por semana. Las reacciones adversas fueron en general similares entre los dos grupos de tratamiento durante las 48 semanas. El diseño de este estudio no permite sacar conclusiones sobre los efectos en la acumulación de la incapacidad física.

Indicado para el tratamiento de:

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